Por favor, tenga presente que los blogs personales reflejan las opiniones y el sentir de sus autores, no de la Asociación. Si considera que el contenido de esta página es inadecuado, por favor, contacte con el administrador.
19 Abr 2016

La madre perfecta

Enviado por yolanda.ceada
Versión para impresiónDescargar como PDF

¡Hola! ¿Cómo vas? Yo como siempre, con muchas ganas de contarte cosas. :)

El post de hoy va sobre una reflexión que comencé hace unos días y creo que tiene carrete para largo...

Thinking

Fotografía: Kacper Gunia

Todo empezó el domingo por la mañana. Decidí cocinar para la semana varios platos. Al mismo tiempo había empezado a limpiar algunas partes de la casa. Había puesto lavadoras, que papá estaba tendiendo. Los peques jugaban en el salón. Quería  estar con ellos, pero me había fijado una meta: cocinar y limpiar. Una vez conseguida, mi premio sería estar con ellos. De repente pensé: "¡no me he echado el contorno de ojos!" Al verme en el espejo me dije: "vaya carita vas a tener esta tarde cuando salgamos de paseo". "¡Mierda! ¡Olor a quemado!" Voy corriendo a la cocina. Los ajos un poco más doraditos de la cuenta, pero pasable...

Sadness

Fotografía: John Vance

Así hasta que me paré a beber agua y reflexioné: "¿Qué quieres demostrar? ¿A quién quieres impresionar? Vale que tengas que hacer cosas en casa, vale que lo haces en beneficio de toda la familia. Pero ¿eres consciente de lo que estás sacrificando? Si quieres cocinar y limpiar, no puedes jugar al mismo tiempo con los niños. Después esta tarde tendrás cara de cansada cuando quieras salir, y te pondrás lo primero que pilles. Esta noche cuando acuestes a los niños, te quedarás con la sensación de no haber jugado con ellos lo suficiente. ¿Por qué te exiges tanto? ¿Quién te ha dicho que debes abarcarlo todo? ¿Qué quieres? ¿Ser perfecta?

Casi a diario las madres nos exigimos más de lo que podemos hacer. Sí, he dicho las madres, porque a pesar de que los padres de hoy están más implicados en la crianza de los hijos y las tareas domésticas, nostras seguimos llevando casi toda la cargaY lo peor de todo (al menos en mi caso) esa exigencia es autoimpuesta, es decir, impuesta por nosotras solitas. Mientras estés bien no hay problemas. Los problemas empiezan cuando te quejas porque no juegas lo suficiente con tus hijos, porque estás muy cansada, o peor aún, cuando le das una mala contestación a tu pareja/hij@ sin merecerla porque estás estresada.

Tranquila, aquí no hay ninguna competición, en diciembre no van a haber nominaciones a la madre del año. No pasa nada porque las camas se queden sin hacer, o tengáis que comer pizza descongelada. Tampoco va a venir sanidad a precintar tu casa porque lleves una semana sin pasar la fregona. Ni te van a sembrar patatas en el mueble del comedor por mucho polvo que acumules (créeme si no lo han hecho en el mío es que no lo hacen).

Pero sí va pasando el tiempo, y tus hijos van creciendo. Y por una mala contestación no pasa nada, pero muchas pueden abrir una brecha importante en tus relaciones con tus hij@s o pareja. Como dice mi madre: "cada día es irrepetible e irrecuperable". 

Pero si aún así sigues empeñada en ser la madre perfecta, ten presente que para tus hij@s/pareja ya lo eres. Sólo préstales atención, juega con ellos, abrázalos, bésalos, diles lo mucho que los quieres, lo importante que son para ti y que todo lo demás es secundario.

¿Y qué hacemos con la casa? ¿No hacemos nada? No, prioriza, planifica, busca soluciones, sé práctica y consecuente.  No te exijas tanto y cuídate, no seas la última de tu lista. Y cuando te encuentres en uno de esos momentos en los que te desbordan las tareas, párate y reflexiona. :)

A mi me ayudó bastante, conseguí superar mi domingo sin problemas. Dejé algunas cosas por hacer, pero no dejé de estar a gusto con los míos. 

¿Y tú? ¿También te exiges demasiado? ¿Qué haces en esas situaciones?

 

 

Sobre Yolanda Ceada.

Suscríbete y no te pierdas las nuevas entradas.

 

 

Comentar